En nuestro planeta hay lugares que tranquilamente podrían estar sacados de un paisaje marciano. Si no hace mucho, visitábamos un desierto mexicano que no parecía de éste mundo, el paisaje de los Volcanes de Payunia, en Mendoza, Argentina, no se queda atrás:
Imagen Pablodf
Payunia es una enorme y despoblada reserva natural situada al sur de Malargüe, una ciudad en la provincia de Mendoza, Argentina. Payunia es una de las paradas ineludibles sobre el recorrido de la mítica ruta 40. Es un extenso desierto que gracias a la erosión de los volcanes y la lava, posee enormes formaciones basálticas de un aspecto casi lunar:
Imagen Felicitas
La zona de Payunia, también conocida como Payún o Payén, es un paisaje que remite a los orígenes de la tierra por su aspecto: más de 800 conos volcánicos conforman la región del planeta con más densidad volcánica. El epicentro de la zona es el magnífico volcán Payún, que impone su presencia en las llamadas Pampas negras, un paisaje que parece literalmente fantástico. Son los restos acabados de una intensa actividad volcánica, con una superficie irregular y formaciones de dunas de arena negra. El cráter del Payún Liso, con sus 3680 metros de altura, es el más alto de la zona y merece una excursión.
Imagen Noaw
La llamada Pampa Negra, es la versión excéntrica de la vecina y lejana región pampeana bonaerense, la llanura verde argentina situada al centro y este del país. La zona de Malargüe y Payunia, a pesar de la aridez, presenta una diversidad biológica admirable: desde extensos pastizales y especies del monte patagónico, hasta verdaderos árboles como el algarrobo, más de 70 especies de fauna entre los que se incluyen reptiles, aves como el águila mora y hasta guanacos, en una población de más de 10.000 ejemplares.
Desde Malargüe, se pueden contratar excursiones en vehículo por éstos excitantes paisajes. Las excursiones, siempre autorizadas por la Dirección de Turismo de Malargüe permiten practicar Trekking, safaris fotográficos y hasta cabalgatas.

